HISTORIAS SOBRE TODO INVEROSÍMILES

Teatro de Cuentos / Acto XXXV:

¿Qué islas llevar a un libro desierto?

Escena 2:

"HISTORIAS SOBRE TODO INVEROSÍMILES"

de Alasdair Gray

Barcelona: Minotauro, 1995




“Percibimos que estaremos por siempre en esta oscuridad si no hacemos algo. Cuanto más padecemos nuestro ser oscuro menos podemos resistirlo. En una eternidad así se pasa del aburrimiento a la inquietud y luego al horror pánico. Estamos en el infierno. De modo que el grito ‘Hágase la luz’ no es una orden sino una plegaria desesperada a nuestros propios poderes desconocidos… ”

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“Sedas y botones dispersos, una cometa rota en el barro, los zuecos amarillos de un niño quebrados por cascos de caballos.

Hace una semana susurraba el polvo en el mercado vacío. ‘Morid de hambre’, decía el polvo arremolinado. ‘Rogad. Rebelaos. Morid de hambre. Rogad. Rebelaos’. El emperador nos albergará, bajo tierra.

Es triste ser innecesario. Todas las madres alegres, padres fuertes, tías pícaras, hermanas y hermanos perdidos, todos los rústicos criados son honorables huéspedes del emperador, bajo tierra.”

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Dicen que ciertos libros, acechados por el olvido,

resisten su naufragio invocando a un lector.

Dicen también que ciertos lectores, porfiando en sus oficios,

inventan el rescate de estos libros.

Cuando algunos domingos precipitan hacia el centro de la noche,

Macedonio Hernández cierra el libro que acaba de leer

y regresa para contarlo.

[EDICIÓN CYRANO, 27 ABR 2008]
































































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